Vacaciones
en Chapelco, Agosto 2015
En
resumidas cuentas, fue increíble. Es la primera vez que me voy de vacaciones
con mi familia y no hay ni discusiones, ni roces, ni malaonda; fue armonioso.
Vivíamos todos en constante plenitud. Quizás fue por el paisaje, por el
agotamiento o por el simple hecho de que al pasar tanto tiempo desde la última
vez que lo habíamos hecho, todos habíamos madurado.
El
primer día lo pasamos comprando los suministros alimenticios para la semana y
los alquileres de los equipos de esquí. Al día siguiente, nos tomamos una 4x4
que nos llevó directamente hasta Las Pendientes. En esta zona de esquí, la
cabaña está junto a una pista, la cual está conectada con Chapelco. Por ende,
nada de colectivos ni largas distancias, era simplemente salir con las botas
calzadas. Los primeros tres días la pasé bastante mal porque me cuesta
acostumbrar mis piernas inferiores a las botas. Pero nada que la nieve no pueda
solucionar. Para los próximos días no me esperó ese malestar. Así que lo re
disfruté.
La
convivencia fue armoniosa, como bien dije, pero también nos sirvió para
conocernos un poco más. Stella me hizo notar que me había convertido en una
persona obsesiva en sutilezas. Me chocó, no lo puedo negar. Pero me hizo dar
cuenta que en realidad realmente me había convertido en eso.
Tadeo un
amor, un dulce, tratándome con esa tierna admiración que me tiene. Me hizo
sentir tan bien, tan joven, tan libre, tan llena de vida. Cuando alguien te
demuestra eso, cuando realmente no sabe de todas tus debilidades y puntos
bajos, de pronto uno también se olvida de eso, y entonces logra actuar de
acorde con lo positivo.
En estas
vacaciones me pude aislar realmente de todos mis vicios, de todo lo oscuro en
mí, y con el tiempo intentaré hundir para siempre mi isla oscura y tenebrosa. O
quizás algún día ella tome el control completo de mí, quién sabe. Mi gran
discordia interna y constante.
El
listado de los idiotas
Ay nada,
se me va a pasar quiero contarles antes de que olvide de este tarado. Franco.
Lo conocí por conveniencia, no voy a mentir. Y el también. El hecho es que
vivimos a menos de diez cuadras, entonces la cercanía nos copa porque nos
podemos ver cuando pinta. Originariamente era por eso. Porque, después de salir
un par de veces ambos viajamos. Enhorabuena, después de casi dos meses sin
vernos, me cancela por segunda vez nuestra cita. Y sobre el momento. Yo,
particularmente, me irrito por el hecho de que siempre sucede sobre el momento.
Y también por sus excusas baratas. No digo que sean mentira, sino que son
baratas. La primera vez, fue porque se había dormido la siesta en villa
Adelina, y la segunda, que acaba de suceder, es porque está con su hermana y su
madre y no sabe qué decirles como excusa para irse de la casa y poder vernos.
Loco, veintiún años. Soy más pendeja que vos y me las arreglo. Aparte, ni que
estuvieras haciendo algo ilógico que a tu edad no se debería de hacer. Osea,
haces mil pendejadas, pero esto, que es algo de “hombres” lo ocultás bien
debajo de las sábanas, no? Será por que te avergüenzo? O por el simple hecho de
que vos también te diste cuenta que esto no va a resultar?
Bueno,
prosigamos, porque esto es una lista de idiotas, y ese fue el primero. Les
presento al segundo: Nicolás. Por un lado, lo que más valoro del pibe es que
sabe relajarse y disfrutar el momento, cosa que a mí me enloquece porque yo
siempre intento vivir así la vida, muy yolo.
Pero, el pibe solo sabe hacer eso conmigo, por ende no es nada serio. Nunca
salimos de la casa. Nunca. Pero vivimos bastantes cosas como para una relación
de dos semanas. El hecho es que el pibe la cagó y como no quiere volver a
cagarla no quiere siquiera asomarse. Me pidió perdón, me dijo que era un
pelotudo y que yo me merecía más. Pero por favor, chiquito. No nos agrandemos
ni achiquemos, que acá somos todos iguales. Obviamente sos un pelotudo que como
tiene la pija caliente se acuesta con cualquiera. Tenés diecinueve años y vivís
solo. Papito, no nací ayer. En fin.
Nuestra
lista sigue con un pibe virtual, Leandro. Con este, hablo hace 3 meses, ponele.
O un poco menos, quizás. El hecho es que como vive en Quilmes, nunca nos
conocimos. Pero tenemos una linda relación virtual, en la que hablamos
semanalmente y nos reímos un poco. En un momento se puso un poco hot, pero
luego se convirtió un tanto bizarro y dejamos de hacerlo. Queremos conocernos
algún día. Pero realmente no se si se llevará a cabo.
Finalmente,
mañana voy a conocer al último idiota de la lista “pelotudos de la actualidad”.
Tomás. Hace un mes me viene rompiendo las bolas para conocernos y ni siquiera
charlamos mucho por celular. Solo me quiere ver. Alto pajero debe ser. Pero
bueno, me lo chapo y fue. Es algo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario