La postura vegetaria que se sostiene hoy en día es un poco
extremista.
Ver que critican a otras personas que asesinan animales para
su propio bien es algo parte del hombre. Yo no mataría por el peso ético que
eso conlleva. Quien soy yo para quitarle la vida a este ser? Pero respeto a
quienes sí lo hacen, porque tampoco es algo ilógico. Somos una especie más.
Podemos observar que el mundo no se maneja así; siempre hay un parásito, un
predador. Nos vinculamos con el mundo quitándole y devolviéndole vida a la vez.
Somos almas que polulan, aferradas a la tierra. No somos nada.
Yo no mataría porque así lo prefiero.
Pero prefiero estar junto a alguien que puede hacerlo con
sus propias manos, antes que alguien que paga para que se lo hagan.